Errores que cometemos al comprar calzado
Comprar el par de zapatos ideal puede parecer una tarea sencilla. Basta con que no hagan daño, con que más o menos nos sienten bien y… Para qué engañarnos, hay veces que nos parecen tan perfectos que estamos dispuestos a sacrificarnos por ellos.
Sin embargo, en Megacalzado y Loogo no somos muy amigos de ese dicho popular que dice que “para presumir hay que sufrir” porque sabemos que llevar un calzado bonito no sirve de nada si lo que ganamos en estilo, lo perdemos en comodidad o incluso en salud.
Nuestros pies soportan el peso de nuestro cuerpo a lo largo de todo el día, ¿cómo no vamos a darles la importancia que merecen? En este artículo, te contamos cuáles son algunos de los errores más comunes que cometemos al comprar calzado y cómo podemos evitarlos si queremos prevenir problemas a largo plazo.
1. Elegir la talla incorrecta
Puede parecer obvio, pero seguro que no es la primera vez que escuchas a alguien quejarse de que un zapato le aprieta de aquí o de más allá o que incluso le va grande. ¿Por qué? Nuestra experiencia nos dice que por dos motivos:
- Si el zapato le queda grande, es porque cree que la diferencia de talla con respecto a su pie se soluciona simplemente con una plantilla.
- Si el zapato le queda pequeño, es porque cree en el falso mito de que acabará cediendo con el uso.
Y esto, habitualmente, es lo que nos lleva a comprar zapatos que no son de nuestra talla simplemente porque nos han gustado tanto que los queremos en nuestro armario pase lo que pase.
Cómo elegir la talla correcta de zapatos:
- mide tus pies antes de comprar. Las tallas varían según la marca, por lo que no es raro que haya calzado para el que necesites un 39 aunque de normal lleves el 38.
- no te conformes con probar solo uno de los zapatos, pruébate los dos y camina con ellos para asegurarte de que te sientan bien.
- pregunta al personal de tienda. La valoración de un profesional siempre te ayudará a elegir la talla más adecuada.
2. No considerar la forma del pie
Cada persona tiene una forma de pie diferente: algunos son más anchos, otros más estrechos, los hay con el arco más o menos pronunciado, con el empeine alto… Y, por suerte, existe el calzado ideal para cada tipo de pie.
Cómo elegir calzado según la forma del pie:
- si sientes que la mayor parte del calzado te hace daño o te resulta incómodo al caminar, lo mejor es que acudas a un especialista: te recomendará las mejores opciones.
- si ya conoces la forma de tu pie, debes optar por modelos que se adapten a tus necesidades. Por ejemplo: si sabes que tus pies son estrechos, busca calzado con cordones u otras formas de sujeción; si tienes el arco muy pronunciado, busca modelos con tecnología Memory Foam, etc.
3. Comprar solo por estética
Ya lo hemos comentado al inicio de este artículo. Todos queremos vernos bien, pero sentirnos bien también es importante y, por suerte, ahora hay modelos de sobra que nos permiten conservar nuestro estilo sin necesidad de sacrificar nuestra comodidad. Un calzado incómodo puede provocarnos roces, ampollas, dolor, problemas en la columna…
Cómo saber cuándo un calzado es cómodo:
- como sucede con todo, los materiales de alta calidad asegurarán no solo una mejor adaptabilidad, sino también una mayor duración del calzado. Es importante que los materiales sean flexibles, transpirables y resistentes para que el pie pueda respirar a lo largo del día.
- un buen calzado debe adaptarse a tu pie y brindarle el soporte que necesita. Si te aprieta o te queda un poco grande, es mejor que te decantes por otras opciones que se ajusten mejor.
- hay tecnologías para todo: unas te permiten ponerte y quitarte los zapatos sin necesidad de agacharte, otras cuentan con materiales que se adaptan a cada tipo de pie, otras están más destinadas a favorecer una buena amortiguación…
4. Comprar zapatos al principio del día
Los pies tienden a hincharse a lo largo del día y a medida que más nos movemos, por lo que comprar zapatos a primera hora de la mañana puede hacer que no tengamos en cuenta esta evolución. Sin embargo, si te los pruebas por la tarde o por la noche, tus pies estarán en su tamaño máximo natural y podrás distinguir mejor si te sientan bien o no.
5. No pensar en el uso que les daremos
Comprar zapatos sin considerar la actividad para la que se usarán puede salirnos más caro de lo que creemos. Por ejemplo: usar deportivas estilo casual para correr puede hacer que nos lesionemos; llevar unos tacones finos durante un evento en el que tenemos que desplazarnos de aquí para allá puede hacer que nuestra espalda se agote, etc.
Conclusión: tus pies necesitan que compres con la cabeza
Evitar todos los errores que acabamos de comentar te ayudará a encontrar el calzado perfecto para tu estilo de vida sin comprometer tu comodidad ni tu salud. En Megacalzado y Loogo, verás que tenemos opciones para todos los gustos y necesidades, así que... ¡Te esperamos!






