Menú
Cerrar
Haga clic para más productos.
No se encontraron productos.

3 consejos para proteger tu calzado de la lluvia

Dicen que la primavera, la sangre altera. Y no seremos nosotros quienes contradigamos las citas más ampliamente aceptadas de nuestro refranero popular, sobre todo, si tenemos en cuenta que esta estación trae consigo más días sol y alarga las horas de luz. Sin embargo… ¿Qué pasa con esas lluvias repentinas que nos recuerdan que el cielo no es siempre tan azul ni los días tan agradables?

Nosotros te respondemos: pasa que es un bajón. Hay que volver a sacar ropa de abrigo, tirar de calzado más apto para el agua… Y es ahí donde queremos echarte una mano: en cómo proteger nuestros zapatos de esos diluvios que llegan de repente y que pueden poner a prueba su resistencia. Así que aquí van unas soluciones bastante simples, pero efectivas, para proteger tus zapatos de la lluvia y conservarlos en la mejor de sus versiones.

1. Limpia los zapatos al llegar a casa

Puede parecer un básico, pero es un básico que no siempre hacemos. Y es que, además de mojarlos, la lluvia también puede ensuciar nuestros zapatos de barro, de salitre o de cualquier otra sustancia que es perjudicial para muchísimos materiales. Por eso, te recomendamos invertir 3 simples minutos en pasar un trapo húmedo sobre la superficie del zapato para eliminar cualquier residuo antes de que cause daños peores. Un gesto pequeño, una gran diferencia.

2. Seca los zapatos correctamente después de limpiarlos

Te hemos hablado de invertir tan solo 3 minutos… Pero vamos a sumarle un par más para dejarlos bien secos una vez hayas terminado con el primer paso. ¿Cómo? Puedes optar por rellenarlos con un papel absorbente o utilizar unas plantillas especiales que absorben la humedad de manera natural. Lo más importante es no guardarlos húmedos en un espacio cerrado, ya que podemos promover la proliferación de hongos, la acumulación de malos olores y/o el deterioro de los materiales.

¡Ojo! Que no te puedan las prisas. Evita la tentación de ponerlos cerca de un radiador o de secarlos con un secador, ya que el calor puede deformarlos y acortar su vida útil. Estamos hablando de un proceso que no te costará más de 5 minutos y que te permitirá conservar tus zapatos unos cuantos años más… Merece la pena, ¿no?

3. Impermeabiliza los zapatos

El último consejo, pero no por ello menos importante, es impermeabilizar tus zapatos con un producto adecuado que te asegure que no va a causar daños en sus materiales y que repela correctamente el agua.

Y, llegados a este punto, vamos a ponernos un poco técnicos: utiliza productos que contengan fluoropolímeros, ya que suelen ser más efectivos y consiguen crear una barrera repelente sin afectar a la textura. “¿Qué son los fluoropolímeros?”, te estarás preguntando. Pues plásticos formados por enlaces de carbón y flúor que hacen que sean más resistentes a determinadas sustancias (tú quédate con ese último dato y ya).

Truco: echa el spray antes de usar tus zapatos nuevos, especialmente si vives en una zona donde las lluvias son frecuentes. Eso te ayudará a protegerlos y mantenerlos siempre perfectos porque, como bien dice otro de los clásicos de nuestro refranero… “En abril, aguas mil”, pero tus zapatos no tienen por qué saberlo.

User icon

Crear una cuenta gratuita para guardar tus favoritos.

Registrarse